Queridos Reyes Magos:
Este año voy escribir una carta un poquito más larga, ¿vale? Es que mi papá se ha casado con una nueva mujer. Yo creo que es simpática, pero el año pasado ocurrió algo muy raro, más que el divorcio de mis papás.
Me trajisteis unos juguetes como para niñas, o casi. No sé, os los recuerdo por si no os acordáis…, una especie de caja de pinturas con barras de labios, una cocinita con cacharros para fregar, un pantalón rosa, una plancha de plástico que echa agua por todas partes y un juego para la Play donde no se puede ni correr ni disparar a nada ni a nadie. No es que no me gusten, de verdad. He jugado con todos muchísimo, o un poco (que si miento igual no me traéis nada). Pero he escuchado que los Reyes son los padres y empiezo a creérmelo. Aún así os escribo, no vaya a ser que sea mentira.
Quiero el Call of Duty Warfare, un pantalón negro, una escopeta de plomillos como la que esconde mi padre de su mujer en el garaje, una bici azul con ruedas muy gordas (la que papá lleva ahora ¡NOOOO!, como la que llevaba antes, la de montaña que ha desaparecido de casa), y si me tenéis que traer otra cocinita para disimular no importa, jugaré al Master Chef. Pero que no tenga fregadero, por favor. Ah, lo último, un balón de la FIFA, y no lo metáis por la chimenea. Dejarlo escondido detrás del sauce que hay en el jardín, uno que está podado como el flequillo de mi nueva mamá, ya lo cogeré cuando ella se vaya a la Asociación pro no sé qué de la verdad.
Esta carta es secreta, voy a escribir otra para mi papá y su mujer. Pero no hacer caso de ésa, es que ella me da pena que no tenga mi carta, no tiene hijos. Ni hijas… Además, siempre habla de «poner en valor» y debe ser importante que os ponga a vosotros. A ver si por mi culpa va a dejar de creer en los Reyes.
Ya acabo. Solo pido a Dios que sea mentira lo de que no existís, y lo del género ese del que hablan los mayores también. Yo no sé qué es, pero en casa ya no podemos hablar normal con la “o” ni jugar a peleas en el sofá tocándonos los mismísimos cojones.
Gracias, Reyes Magos.
Pd: A mí me gusta Melchor. Pero da igual, que la lea Baltasar. Dicen que el negro tiene más dinero.
Pablito Durán Echeverría
Avenida de Galapagar n° 8 letra M
Espa…, no. Venez…, tampoco. Bueno… no sé, casi África.





