Se veía venir. Tanto denunciar y poner el acento en los bulos, acabaríamos por ver cómo se fabrica un bulo delante de nuestras mismas narices…, delante de toda España…, en vivo y en directo… ¡conectamos!
Marlaska se vistió de bulería, bata de cola esplendorosa, color faisán. Estudiada mueca de distraída superioridad, con esa habilidad acomodada para enmarañar a un testigo a base de artimañas procesales. Liante, envolvente, taimado, un auténtico experto en fabricar telas de araña superpuestas, puño de piedra en guante de seda (rosa).
Salen a escena…, suenan las guitarras…, baten las palmas… ¡A compás!
Una confesión breve, sencilla, directa, anodinamente expresada, como corresponde a una orden recibida. La sinceridad le habla al oído al General en jefe, que lo lleva escrito. Una orden de la superioridad.
Baila Marlaska… Primero es un lapsus; luego un error; después una maldad de la Prensa y de todos los fachas; pronto una ofensa, una acusación de deslealtad por parte de un oficial. Traerán una acusación falsa, está en juego la honorabilidad de un gobierno: «Miente el oficial, pensaremos en su destitución».
Y entonces un juicio, ‘in voce’, sin posibilidad de defenderse, inmolado, Arnaldo Ochoa en llamas retransmitido por TV: «Todo por la Patria, mi General».
Y puede, por fin, que el ajusticiamiento, sumarísimo, como un acto revolucionario que expíe todos los pecados… Al amanecer.
Quizá salga el ministro, compungido, con su bata de cola, a relatarlo:
– No pudimos hacer nada por salvarle, él solo se condenó.
Bulos por bulerías. A compás. Al baile, Marlaska, un juez que manda, habituado a gustarse, a enmarañar los papeles, a aliviar testimonios, a trajinar confesiones, a negociar el perdón…, vestido de faisán.
He dicho.
PS: Entre tanto, en el otro escenario, Simón dice que hasta la fecha se han detectado 195.000 casos de contagiados y otros 2.500 de contagiados asintomáticos.
El ministro de filosofías dijo que se habían realizado casi un millón de test.
Conclusión: 800.000 test han dado negativos.
Sigue la fiesta por bulos, bulitos y bulerías. A compás.





