¡Buenos días! ¡Ya vienen los Reyes Magos! Llegarán mañana a Sevilla, un día antes de lo previsto y tradicional; por eso también el Heraldo recibirá las llaves de la ciudad con antelación, esta misma tarde. Los Reyes se adelantan por primera vez en una historia de 107 años de la Cabalgata del Ateneo. Al parecer, y por los pronósticos de intensa lluvia para el domingo, 24 horas marcan la diferencia entre un cortejo lucido y otro que sería lamentable. Pocas cosas habrá tan patéticas como una borrasca despiadada con la noche más mágica. Tengo años para haber visto cabalgatas esforzándose por sobrevivir al ensañamiento del agua cayendo sobre las carrozas. Años para poder contar hasta la inolvidable y única Cabalgata de la niebla, el 5 de enero de 1966. El cambio de fecha de este año ya ha originado, ¡cómo no!, los primeros debates, algunos de ellos alentados por periódicos de siempre que tiran la piedra y esconden la mano. ¿Los pequeños han sido consultados? Y de un momento a otro habrán de intervenir en la cuestión los expertos de esta estúpida época en la que salen expertos para todo hasta de debajo de las piedras, sin que nadie les pida la acreditación de sus expertizajes. Yo termino remedando las palabras de Cristo: que no se hizo el hombre para la Cabalgata, sino la Cabalgata para el hombre. Y, por supuesto, la Cabalgata se hizo para los niños. ¡Feliz viernes!





