¡Buenos días a todos! ¡Buenos días, diciembre! A la siete en punto de la tarde de ayer, Sevilla inauguró su alumbrado de Navidad. Es quizás uno de las mejores iluminaciones de los últimos años, de las más bonitas después de tantas catetadas, las que llegaban a convertir a la Avenida en la impresión de cruzar una calle londinense con restaurantes chinos, como si la Puerta de San Miguel o el Sagrario de la Catedral dieran a Chinatown. Más colorines, imposible. Y elementos decorativos en plan pagano, en plan solsticio de invierno, como quiso rebautizarnos aquel imbécil del Ayuntamiento a nuestra fiesta religiosa. Vi más campanas, estrellas y hasta coronas de los Reyes Magos que realzarán por San Pablo y Reyes Católicos el paso de la próxima Cabalgata. Cuando al caer la noche del sábado se encendieron las luces, por el centro transitaba una muchedumbre de miles de personas, una de esas multitudes que en tiempos sólo aparecían al llegar cada Domingo de Ramos, cada Semana Santa. Pero la universalidad de Sevilla contiene ya la admiración mundial por ella. Es como la nueva Venecia sin canales. Pero aquí Canales es un comercio textil tradicional de la calle Álvarez Quintero. ¡Feliz domingo!
….

























