¡Buenos días de este sábado de la Coronación Canónica de la Piedad del Baratillo! Por mi corazón pasa Ella, por mi infancia pasa Ella, va por mi sangre desde niño y en los latidos de los años que te van haciendo un hombre… o al menos lo intentas, es el intento esforzado y renovado en el que, por encima de todo, consiste vivir. Todo lo que hoy queda fuera de Ella, cabe en miles de líneas si se quiere por otros días, por otras cosas. Pero hoy, para mí al menos, para miles de sevillanos, para todos sus baratilleros, sólo es Ella. Acaba de ser coronada canónicamente en la Catedral de Sevilla la Piedad del Baratillo, Gracia del Arenal y del Arco del Postigo que se abre siempre a Dios. No nos lo ha revelado la carne, sino el espíritu. ¡Feliz sábado del regreso que cogerá por Triana!





