
¡Buenos días! ¡Qué luz más bonita de primero de mayo en Sevilla! Es una luz apresurada, aligerándose por llegar en esta mañana precedida de lluvias durante la madrugada. Es una luz pura, limpia, que se vale de las celosías de las ventanas para dibujar sus claras sombras en el interior de los hogares, como si tuvieran algo de clausuras monjiles que bendicen el pan de los desayunos. Es una luz diáfana, en un mayo blanco de primeras comuniones y de coros de voces infantiles de colegiales que van a cantarle a María en un nuevo mes de las flores. ¡Venid y vamos todos a inaugurar mayo, este que el día 13 tendrá evocaciones de Cova da Iria en Fátima, y al poco hará salir a los pueblos hacia el Rocío desde todos los puntos cardinales que componen la profecía: «Bienaventurada me llamarán todas las generaciones de la Tierra». Entre salves de hermandades camino de Almonte y plegarias de colegios, como el de las Esclavas a su niña Inmaculada, llegaremos al día 30, San Fernando y Corpus en Sevilla, cuando la ciudad, ante la Eucaristía, cante al Amor de los amores. ¡Dios está aquí! ¡Feliz miércoles!





