¡Buenos días! Como no me gusta acostarme sin saber una cosa más (y a ser posible unas cuantas), ayer cogí el camino de la Fundación Cajasol para estar en la presentación del libro LA MUERTE DEL PERIODISMO, de Teodoro León Gross, de quien ignoro cuánto tiempo lleva en esto de los medios (no me ha dado tiempo a leer el currículum en la solapa de su recién nacido), pero me sabe a profesional brillante y veterano por sus artículos y apariciones televisivas. León no es como otros que están más vistos que el TBO y siguen sin enterarse de nada. Se acompañó de lujo con el maestro Carlos Herrera (debería haber másters herrerianos), el clarividente Alberto García Reyes, director del ABC sevillano, y el sereno y lúcido Ignacio Camacho, columnista de ABC y contertulio de TVE. No me falló la intuición y de allí volví aprendiendo. Citar las lecciones que dieron convertirían mi saludo matutino en un buenas tardes y hasta en un buenas noches. No procede. Pero en resumen parece que ha muerto no el periodismo, sino el mejor periodismo. Me llevé el libro, claro, porque mi hambre de saberes no acaba nunca. ¡Feliz martes!





