¡Buenos días! La Feria cuyo alumbrado tuvo lugar a las doce de la noche del sábado, se ha encajado en el martes. Por ahí vamos ya, sujetos siempre a la impresión de que el tiempo pasa volando, y no digamos cuando se trata de las horas felices de estos días, que al menos te dan un saldo positivo que compensa la intensidad con la que se viven. Fue esa intensidad de los encuentros de ayer, de los abrazos con familiares y amigos, de esa gran oportunidad, muchas veces inesperada, que la Feria te brinda para reunirte con ellos. Mientras tanto, también va avanzando la Feria por la cara opuesta a su prevista y bella postal, llevando de boca en boca el debate del referéndum ciudadano al que va a enfrentarse en próximas fechas nada más termine: si va a seguir inaugurándose la noche de los sábados, que es un nuevo formato de anteayer como quien dice; o regresará por votación a que la noche del pescaíto sea la de los lunes, la de toda la vida. Es una decisión que dependerá colectivamente de muchos puntos de vista. Será una votación en la que, de alguna manera, cada uno contará la Feria como le va.





