
Fotografía: Beatriz Galiano
¡Buenos días! Una de las sevillanas punteras sobre la Semana Santa fue aquella del Pali, imborrable para la Sevilla de su tiempo, en la que cantaba aquello de «madre no me riñas más por salir de costalero; costalero fue mi padre y costalero mi abuelo». Fue más identificada por esos versos del comienzo que por su título, «Costalero de Triana», que mucha gente desconocía. Pero bueno, no deja de ser el caso de otras sevillanas, como las del adiós, a las que tantas veces se les ha titulado por cómo empiezan, «algo se muere en el alma». El pueblo manda en lo que sale un buen día de la inspiración de un autor, para acabar siendo de todos. Paco Palacios, El Pali, apodado el Trovador de Sevilla, abarcó en su discografía a la Semana Santa de Sevilla con otras composiciones, como «Soñé con la Macarena».
Cuando comenzaba 1980 tuve la oportunidad de entrevistarlo. Y de aquel encuentro nació una amistad en la que me brindó muchas y curiosas anécdotas sobre su vida. Me abrió las puertas de su casa y hasta me permitió que yo extendiera esa confianza a quien creí digno de disfrutarla, como hice con José Manuel Soto por los días en los que casi siempre estábamos juntos. Yo le presenté al Pali. Soto aún no era famoso y sólo estaba en sus planes ser profesor de educación física. Pero, sin saberlo, reuní por primera vez a dos grandes artistas que tanto han dado a las sevillanas. ¡Feliz sábado!





