¡Buenos días! Detesto las frases hechas, las oigo en tanta gente con una enorme desconfianza. A poco que les dedico dos minutos de reflexión, ya empiezo a descubrir sus vicios ocultos, el lugar de las fisuras y la zona del techo por el que le caen goteras. Una de esas frases, muy declarada por tantos que han luchado lo suyo para conseguir sus metas, es la de que nadie les ha regalado nada. Y yo pongo en duda asegurar eso con tal contundencia. Me parece que o mienten, o que son unos desagradecidos, o que han tenido muy mala suerte en sus compañías humanas. A mí por lo menos me han regalado mucho a lo largo de mi vida. Hubo esfuerzos en solitario, claro, por supuesto. Pero también me ha rodeado la generosidad y ayuda de los demás para lograr hacerme con mis más difíciles sueños. ¡Feliz martes!





