¡Buenos días! La tortuga Yellow me tiene asombrado vaticinando las victorias de España. Ya van tres, antes de ayer frente a Portugal. Es como si acertara siempre los catorce en la quiniela del brócoli, como si marcara infalible la casilla que toca. Esto no tienen narices de hacerlo ni Rappel ni Aramís Fuster juntos. Buenos tienen que estar los videntes, echadores de cartas y asomados a las bolas de cristal, mientras en un zoo de Benalmádena la famosa tortuga se ha convertido en toda una profeta de los triunfos de la Roja. Dicen los cuidadores de Yellow que sus pronósticos se cumplen en el noventa por ciento de las consultas. Es un cálculo de probabilidades que rinde de antemano al mejor postor. Parece que no hay rival para la tortuga pitonisa. ¡Feliz miércoles!





