¡Buenos días! Se ha dicho por algún especialista que empezamos a envejecer cuando tenemos más recuerdos que proyectos. Puede. Será en cualquier caso una más de las formas de envejecer, porque creo que hay muchas otras. Se dan incluso los envejecimientos prematuros, aquellos de los que no necesita encargarse el paso del tiempo y se notan ya hasta con veinte años. Pero volviendo a la opinión de ciertos expertos, personalmente yo hago el camino con mis recuerdos; sin embargo, esos recuerdos, que son muchos e indelebles en correspondencia con mi buena y potente memoria, no me pillan ni en la nostalgia ni en la melancolía, sino en el agradecimiento a Dios. Miro hacia atrás de ida y sigo adelante con espejo retrovisor (que evita tantos accidentes). Llevo el maletero cargado de proyectos. Tengo al DNI desconcertado, y la edad que pone no entiende la vida que llevo; se esperaba una cosa y se ha encontrado otra bien distinta que la desorienta. Le he roto las previsiones. Hoy por hoy y hasta que Dios quiera. ¡Feliz martes!





