¡Buenos días! Por alguna parte leí que la vida es eso que pasa entre una Semana Santa y otra. Supongo que el rociero pensará lo mismo del Rocío. Y por suponer que no quede, el pamplonica sentirá lo propio con San Fermín. Cada cual es muy libre de marcar sus calendarios. La cosa es que en Sevilla hemos vuelto a la vida regresados de la gloria, pisando otra vez lo terrenal, lo que suelen llamar la cruda realidad. Nunca la he tenido por cruda, sino por ilusionante. Y tampoco me apunto a la idea de quienes desde ahora se dedican a esperar los días que faltan para el 21 de marzo de 2027, el próximo Domingo de Ramos. Hay mucho que hacer hasta entonces. Hay vida más allá de la Semana Santa. Por cierto que a la última, la que ha terminado el Sábado Santo, le toca el tiempo de un necesario análisis, un más que conveniente análisis para sacarla de situaciones que debe superar. ¡Feliz lunes!





