¡Buenos días! Los vendavales pasados y las dramáticas corrientes de aguas escapadas de sus cauces, parece que también ahogaron la noticia de la voz de Alma María desaparecida entre caudales que han cambiado tantos de nuestros paisajes en paz. Alma María fue la cantante de Los Tres Sudamericanos, aquellos de «Me lo dijo Pérez», «Gibraltareña», «Cuando salí de Cuba», «Pulpa de tamarindo», «La Chevecha»… Me reafirmaré siempre en el agradecimiento que me provocan los artistas que me hicieron feliz, a mí y a mi familia; los artistas cuyos discos formaron parte del sonido de mi casa, de tantas casas, cuando las gentes de a pie cantábamos mucho más que ahora (dice Serrat que porque algo no va bien) y nos llevábamos a la boca tantos pedazos de versos sueltos que nos emocionaban. En nuestros propios labios estaban los muchísimos auriculares de ahora. Recuerdo a Los Tres Sudamericanos actuando durante una Feria de Abril en la caseta del Círculo de Labradores. Hay unas últimas generaciones que han crecido en el ángulo ciego de valorar con cuánto talento se arreglaron y cantaron los discos más elementales de un tiempo incomparable, en el que todo se estaba inventando para que en el futuro se chupara de ellos más rueda de la que les cabría imaginar. Todo ocurrió mucho antes de que pudieran darle un grammy de esos negociados a un tipo cuyo nombre me recuerda al del conejo de la suerte. ¡Feliz domingo!




