
¡Buenos días! Llueve en Sevilla. Llueve en España. Me temo que ni como decía la canción Tenerife tenga hoy seguro de sol. Pero ya nos enseñaron desde niños que a mal tiempo, buena cara; fue una de las primeras filosofías recibidas para capear este temporal que a menudo es la vida, donde también fuimos aprendiendo las metáforas de las estaciones y, ahora en concreto, las del invierno. Todo se llena de símbolos si estamos al acecho de encontrarlos, como en la Puerta de las Campanillas de la Catedral, ante la cual miro a los transeúntes cobijados y defendidos por sus paraguas, mientras el tímpano renacentista parece hacerme un guiño de esperanza y arco iris con el relieve de Jesús entrando en Jerusalén. Pensando en el próximo gran sueño de esta ciudad, su Domingo de Ramos, recuerdo a uno de mis autores franceses preferidos, Gérard Bessière, que en su obra «Dios es muy joven» afirmó que la primavera es fatigosa. ¡Feliz jueves!





