
Acompañaba a veces a la Tata hasta La Pajarita, en la calle Baños, cuando aquello era una tiendecita de comestibles y bebidas, mucho antes de esta Sevilla de turistas, convertida a restaurantes y bares de cartas caras, la que te pasa la cuenta y en vez de un tapeo parece que has firmado una hipoteca. Llegaba con la Tata a por el mandao urgente y cercano a Cardenal Cisneros y allí estaba el tarjetón que te iba contando todo el año los días que faltaban para el Domingo de Ramos. Lo recuerdo porque hoy justo, hoy 29 de enero, quedan dos meses para el gran día y el comienzo de la Semana Santa, el 29 de marzo. Espero que para entonces haya pasado este temporal. Si aún lloviera, con las cofradías sin salir no tendríamos ni el consuelo de poder decir que hacía mucha falta. Ninguna. ¡Feliz jueves!





