Hay lugares desconocidos hasta que en ellos se trama la encrucijada de la tragedia. Es entonces cuando todo el mundo acaba sabiendo que existía el pueblo cordobés de Pozoblanco, el cortijo sevillano de Los Galindos, la zona malagueña del Totalán… o ahora una localidad de la Sierra Morena llamada Adamuz. Es el sino trágico de algunas geografías ignoradas que a partir de sucesos dramáticos cobrarán identidad en la memoria colectiva. Son tierras de España con valores singulares y bellezas propias, pero el destino las fue hilvanando a la crónica negra de nuestros peores días. Es muy difícil recordarlas ya sin esas huellas. Buenos días y feliz jueves.





