¡Buenos días! Me parece que se está dando una generación de creadores que más que inspirados me parecen desesperados. No los veo donde sería en el lugar correspondiente a la innovación, sino en la cornisa apurada y con vértigo de la desesperación. Anteayer presentó la diseñadora Rocío Peralta su nueva colección de trajes de flamenca. Lo hizo amparándose en una supuesta filosofía de legado andalusí. Pero lo único que entiendo es que se redujo a situar la Feria como si se celebrara en Turquía y las mujeres estuvieran obligadas a cubrirse la cabeza cada vez que desean entrar en una mezquita. Y, la verdad, donde se ponga una flor en el pelo, que se quite un velo. ¡Feliz domingo!





