
¡Buenos días! Veía pasar en la Cabalgata la carroza de los Cantores de Híspalis celebrando los 50 años de carrera artística, y era ver pasar ante mí los recuerdos que la vida me regaló junto a Pascual González. Media Sevilla y parte de la otra tuvo en la memoria a Pascual, lamentando que precisamente él no hubiera llegado a a ese día para subirse hasta esos momentos que hubiera disfrutado de lo lindo. Pascual fue para Cantores lo que Mike Kennedy a Los Bravos, Jesús de la Rosa a Triana, Lennon a Beatles o Jagger a los Rolling: el líder indiscutible de su grupo. Y para mí fue Pascual un gran amigo con el que me entendí al instante de conocernos. Solía decirme que yo le recordaba a él cuando empezaba: un aguililla que estaba en todas partes. Me brindó su amistad hasta el punto de disfrutar los almuerzos de Navidad en su chalet «La punta del lápiz», en Espartinas, donde era un lujo escuchar de la propia voz de Francis de Juan, su autor, esa hermosa declaración de principios de nuestras raíces que es «Soy del Sur»; actuamos juntos por España, dejándome un viaje memorable y divertidísimo en Mallorca acompañados de nuestro jefe de promoción, Roberto Pardo; paseando los dos la Feria de Abril me reveló en primicia sus sevillanas «Cachorro»; me invitó a su pregón de la Semana Santa «Chicotá por Sevilla»; grabamos la Misa Andaluza por la Paz, donde quiso sumarme a la mayor concentración de grandes artistas que uno haya visto jamás reunidos en un disco… Total: dos mil recuerdos con Pascual. Pasaba la carroza de Cantores… ¡Feliz viernes!





