¡Buenos días! Ya va amaneciendo más temprano. La luz va ganando sus batallas de marzo, invadiendo poco a poco oscuridades. La noche se le va entregando recordándose en primaveras pasadas de las que sabe que acabó perdiendo frente al alba. La victoria no será suya. Alea jacta est. Esta primera claridad de Sevilla se lo advierte, que después no se llame a engaño, que no diga la noche que no se lo avisaron. El imperio será de esa luz en avanzada que se irá haciendo con las mañanas cada vez más grandes, preparando la de un domingo de hosannas y aleluyas en la que haga su entrada Aquel a quien no somos dignos de desatar las sandalias. Y aún habrá de esperar la noche pasar por una madrugada de la que bien se dijo que es la única del año en la que amanece dos veces. Mientras tanto, feliz martes.





