¡Buenos días! La luz responde al comienzo del otoño. También el aire se ha refrescado y busca en sus corrientes una leve frialdad comprensible para esta fecha. Todo se vuelve adelanto primerizo del tiempo en que las hojas se desvanezcan desde las ramas de los árboles. Yo ignoro con seguridad científica lo del cambio climático. No habito la zona terrestre del deshielo. Vivo en Sevilla para saber de siempre que ahora toca sentir sudores y repelucos alternándose, mientras se perpetúan calores pegajosos que dicen traer el membrillo y un veranillo en diminutivo que llaman de San Miguel. Nada nuevo para mí ni para mi memoria de años. ¿Lo demás? Puede ser, pero detesto las imposiciones de los dictados. Dictados ya escribí bastantes en el colegio, además de hartarme de coger apuntes en la Universidad. Y si me sospecho que todo es un negocio, un robo más de guante blanco organizado a nivel mundial… ya pa qué te cuento. ¡Feliz lunes!





