¡Buenos días! Vista la actualidad, se puede coger por tantas calles cada mañana, por muchas más de siete revueltas como las de Sevilla, arriesgarte a cientos de emboscadas en las que van a darte el atraco a las ideas propias y conquistadas a lo largo de años, que decido cortar por la avenida recta y ancha del talento de Armani. Se nos fue. En realidad se nos fue ayer Armani como se nos va yendo una época de genios que parecen irse sin dejar relevos, gentes irrepetibles que nos regalaron con su existencia la propia idea de lo que era existir, el hermoso y alto fresco de los techos y bóvedas de la vida, los amplios muros que nos protegían de la mediocridad y la estupidez. Se ha ido Armani llevándose, por más herederos y copiadores que deje, décadas de sus creaciones sublimes. A este paso, va quedando un mundo en declive que por alguna de sus graves roturas deseo que encuentre, de la mejor y menos bélica forma posible, otro Renacimiento. ¡Feliz viernes!





