¡Buenos días! Para mí fue admirable lo de MELODY en EL HORMIGUERO. Soy un incansable explorador de lo humano, procurando averiguar siempre dónde hallar las mejores lecciones para mí. No tengo mucho que ver con su música, con lo que hace, además de haberse llevado más de veinte años en el limbo de quienes deja de saberse todo o casi todo después de un pelotazo como fue lo del gorila. Pero conozco bien el sacrificio, la moral, la constancia y la tenacidad que se requieren para atravesar los largos periodos cuesta arriba de la incertidumbre. Melody ha regresado de Eurovisión enarbolando como una victoria la canción que volvió de la derrota. ¡Y cuántas veces en la vida hemos de lograr nuestro triunfo justo desde donde nos dieron por perdedores! Con la brillante actitud y sonrisa de Melody (que dicho sea de paso debe tener un magnífico asesor, con lo que escasean en habilidades e inteligencia), me viene a la memoria la enseñanza que RAPHAEL extrajo de Eurovisión en 1966 con YO SOY AQUEL: «No gané pero salí ganando». ¿Quién se acuerda ya de la canción vencedora de aquel año lejano del siglo pasado ni quién fue su intérprete? Sin embargo, «Yo soy aquel» sigue en vigor definiendo a un artista camino de siete décadas sobre los escenarios. ¡Cuidado con la vida, que está llena de victorias pírricas! ¡Feliz viernes!





