
¡Buenos días! La popularidad de Abel Moreno en Sevilla no paraba de subir enteros por aquellos años 80. Una de las marchas más celebradas y escuchadas por todos los palios de aquellas Semanas Santas fue la de «Hermanos costaleros». Y en los discos que no paraban de editarse con sus composiciones íbamos descubriendo «Al Señor de Sevilla», «Lloran los clarines», o «Soledad Franciscana». En medio de aquella admiración in crescendo de la que su genio creador iba gozando en nuestra ciudad, la vida me hizo de pronto un regalo inesperado: Abel Moreno me pidió que le escribiera las letras cantables para dos sevillanas que, a toda Banda de Soria 9, formarían parte de una gran obra que iba a publicar la compañía Pasarela, su Homenaje a Sevilla. Acepté el reto y vine a sentir como si alguien me ofreciera un pequeño asiento para compartir el lugar grande, legítimo e intransferible de su gloria artística. De aquel honor que me hizo escribí para Abel Moreno «Sevilla del alma mía» (que hasta me invitó a interpretar) y las Sevillanas dedicadas a cuatro bandas. ¡Feliz jueves!





