Buenos días!!! Hoy queda justo un mes para el Domingo de Ramos, que será el 24 de marzo. Pareciera que lo proclamo desde uno de esos calendarios cofrades que van girando la cifra variable, colocada bajo una inscripción de advertencia puntual y fecha a fecha: hoy faltan 30 días para el Domingo de Ramos. Queda dicho aquí donde dejo, más que mi saludo mañanero, mi escaparate para saberlo, como se sabe tras los cristales de Casa Rodríguez, La Casa del Nazareno o la Abacería de San Lorenzo, como se supo antaño en las pizarras de Trifón y La Pajarita. Veo uno de esos almanaques movibles a los que sólo les interesa del año cuándo va a llegar entre impaciencias el próximo Domingo de Ramos, y me acuerdo de aquello que alguien dijo sobre filosofías de los sevillanos: que la vida es eso que pasa entre una Semana Santa y otra. Ayer contemplaba ese primer azahar nacido prematuro en la calle Doña María Coronel, ochomesino de la primavera y al que asistió en su parto una luz adelantada y un calor equivocado de este invierno. Hoy son los relojes sin agujas de Sevilla los que nos anuncian, junto al papel de estraza de un montadito, el anhelo de una ciudad a la que no hay quien sujete ya en sus sueños de Semana Santa. Feliz sábado!!!





