
¡Buenos días! La primavera empieza hoy verdaderamente oficial, lo que se dice oficial, sólo oficial, porque no hay quien se la crea en este ambiente donde el cielo no cesa de dar turnos de entrada a unas borrascas detrás de otra. ¿Tendrán citas previas en un país incapaz de la naturalidad con que vivía antes de la pandemia? No para de llover a cántaros. Ya se cierran hasta compuertas para evitar inundaciones. En medio de este paisaje diario de charcos y alcantarillas hartas de agua, con arriates de naranjos que parecen plantados en estanques, derribados los primeros azahares apenas florecidos, y cuando Sevilla no parece tener otro horizonte que el de los paraguas, mis hijas de me hablan de sacar sus papeletas de sitio en la Estrella. Es un consuelo. Y como no soy de los que pinchan los globos antes de que suban, espero la tarde del Domingo de Ramos que haga posible el vuelo de sus capas de nazarenas camino de San Jacinto ¡Feliz jueves!





