Buenos días!!! Hace mucho que sólo pretendo escribir de eso que el ¡HOLA! llama en su filosofía y línea editorial «el lado amable de la vida». Renuncié a encargarme de los políticos, de todos; no quiero tenerlos en mi cabeza más allá de lo imprescindible para saber en qué mundo estoy y qué tierra piso. Detesto que los medios de comunicación busquen convertirlos por aquí y por allá y a todas horas en los protagonistas de mi existencia. Y quien dice políticos dice también una cierta fauna de humanos que mantengo extramuros de mis límites de paz, sosiego y felicidad. Estoy fuertemente blindado por el amor verdadero. Pero, sabiendo que la amabilidad no pasa por buenos tiempos de excedentes, advierto asimismo que tengo una incapacidad natural para doblegarme y comulgar con piedras de molino, por lo cual y en un momento dado puede salirme el genio Aguilar (mi segundo apellido), ese que quizás se escribe más con j que con g. Feliz jueves!!!





