¡Buenos días! Durante años el habla más popular ha pronunciado una de esas frases que con frecuencia nos hemos ido pasando de unos a otros, una de esas expresiones a medio camino entre la exclamación y la interrogación: «¡A dónde vamos a llegar?». La hemos repetido ante cada nueva cota de estupefacción, por acontecimientos que nos iban dejando perplejos, cuando temes que se está jugando con fuego. A fecha de hoy no sabemos a dónde vamos a llegar. Ni siquiera somos capaces de predecir si está cerca el fin del trayecto. Además, los tontos seguirán alegando que nunca pasa nada, como si la historia estuviera escrita por vacíos y sin hechos. Pero lo cierto es que tenemos delante de los ojos la evidencia de un nuevo orden mundial, al que parece que va a sumarse hasta la llegada de un nuevo Papa. Y entre tantos analistas, cuánto me gustaría ahora escuchar la interpretación de mi querido amigo que ya se fue, el profesor Carrillo Salcedo, toda una autoridad magistral e irreemplazable en el Derecho Internacional. ¡Feliz martes!





