
¡Buenos días! Hubo ayer domingo una luz de marzo esperando a que pase febrero. Fue una luz adelantada que por el Duque me recordó a esas cruces de guía que ya han llegado hasta allí, pero aguardan su turno hasta que la cofradía que llevan delante acabe de entrar en la Campana. Marzo estiró sus tramos para asomarse por febrero. Marzo impaciente en el parón de los fríos de estas fechas, pero deseando inundarlo todo de una claridad distinta que bien conocemos e identificamos. Por Santa Catalina se quedaban los besos sobre los pies del Cristo de la Exaltación. Aún está febrero en su tiempo de paso, mientras marzo deja ver ya una luz ilusionada con el deseo de pedir la venia. ¡Feliz lunes!





