
¡Buenos días! La tía Mercedes me llevó a aquella tienda de Philips (Ultra Radio creo que se llamaba), en la calle Martín Villa, frente por frente al Cine Villasís y al Hotel Luz Sevilla. Hoy ya no queda nada de eso, salvo en mi mundo y en los recuerdos de esta ciudad por la que he visto al cabo de los años cuánto van cambiando las fachadas y los bajos comerciales: te vas pasando la vida diciendo aquí había, aquí había y aquí había… el paso del tiempo acaba siendo lo que había. Pues bien, que entré con la tía Mercedes y me compró el «La, la, la» de Massiel, recién victoriosa en Eurovisión. Massiel ha sido siempre para mí mucho más que las tres sílabas iguales de su famosa canción (una canción menos simple de lo que la gente ha creído, no en vano escrita por el Dúo Dinámico). Massiel ha sido una gran artista. Lo quiero decir ahora que se le han puesto por delante los días negros y difíciles de una lucha en la que espero que gane como en aquella noche de Londres de un lejano 1968. Besos para ella y feliz martes para todos.





