¡Buenos días! Cuánto nos gustaría que la vida obedeciera a los principios administrativos de economía, celeridad y eficacia. Pero nos la pasamos en un puro tanteo, tratando de apuntar para cada proyecto en la dirección más certera posible. A menos que se tenga una inteligencia privilegiada (que desde luego no es mi caso), o el fino instinto de los que se orientan enseguida como si esta fuera su segunda existencia y hubieran escarmentado en la anterior, cuesta años hacerse con un mínimo y útil libro de instrucciones. Sin embargo, nadie puede darte ese manual concreto de tu propio camino, por más que nos crean homologados al venir a este mundo. En todo caso, nos pasan algunos apuntes.No somos un estándar, sino únicos e irrepetibles, Nos aguardan muchas veces rutas exclusivas y decisiones en soledad. Tampoco solemos acertar de inmediato ni nos pertenece ser infalibles. El tiempo y el interés que pongamos en aprender, son nuestros grandes aliados. Somos humanos, esto es lo que hay. ¡Feliz sábado!





