Buenos días!!! La ciudad vivió ayer el Vía Crucis general de las hermandades, el que organiza el Consejo. Lo presidió en la Catedral la imagen del Señor de la Redención, esta vez sin recibir el beso de Judas, que aguarda al Lunes Santo para tramar la traición a su Maestro. Y a Jesús el Galileo lo siguieron las muchedumbres por las calles del centro. Supongo que como en su tiempo, hubo gente para todo en la tarde sevillana de esta Cuaresma. Unos salieron a su encuentro, a otros les cogió de paso y se lo cruzaron por casualidad, preguntando incluso de qué iba tanta multitud siguiéndolo… Algunos le rogaron su milagro, estando también quienes esperaron su palabra como clavo ardiendo al que agarrarse en esta época sin verdades y estratégicamente urdida de engaños. Mientras, el Ayuntamiento se encomendaba como podía a una escuálida seguridad municipal que no abarca los abundantes ritos externos de la hipertrofia capillita, que sólo durante el fin de semana pasado llegó a sacar unas quince procesiones. Feliz martes!!!





