¡Buenos días! La tele siempre tuvo en España un cine de navidades, películas con argumentos que de manera más o menos directa ubicaron sus historias sobre el escenario propio de estos días y, en cualquier caso, ficciones encaminadas a resaltar las bondades de una Humanidad precisamente deshumanizada en tantos casos. Son filmes premeditados en la búsqueda de las grandes razones de nuestra existencia, de la supremacía del amor, románticas cintas persiguiendo la finalidad de sublimes enseñanzas para nuestros espíritus, moralejas que van a darse, más que en otros momentos, aprovechando el favorecedor entorno de la Navidad. Destaco, entre muchos ejemplos, los de la producción nacional de «La gran familia» y el clásico revival televisivo que constituye esa obra maestra titulada «¡Qué bello es vivir!». ¡Feliz viernes!

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