¡Buenos días! Uno de las señales inequívocas de que la Navidad se acercaba estaba en los anuncios de la tele. Los espacios publicitarios se iban llenando de juguetes, turrones, cavas, perfumes… la pequeña pantalla, aún en blanco y negro o en los primeros tiempos del color, parecía adornarse de guirnaldas y bolas como si fuera un árbol. Muchos de esos anuncios quedaron para siempre en nuestra memoria: los de Coca-Cola cantaban al mundo entero un mensaje de paz, las muñecas de famosa se dirigían al portal, El Lobo era un buen turrón, o una modelo explosiva se desabrochaba en moto la cremallera de su cazadora buscando a un hombre llamado Jacks. Entre esos clásicos (y los que cada cual pueda recordar) imposible no mencionar a los de El Corte Inglés cada año, las chicas burbujas de Freixenet junto a una estrella internacional en cada edición, el calvo de la Lotería o, cómo no, ese clásico de los turrones El Almendro que dio lugar a una de las más emocionantes canciones navideñas, digna de contarse entre el mejor repertorio del género: «Vuelve a casa, vuelve…». Y no digamos de aquellas fiestas en las que en el país entero unos a otros nos dijimos: «¡Hola, soy Edu! ¡Feliz Navidad!».
…








