
¡Buenos días! Nos pasamos la vida cruzándola entre modificaciones. Ya cantó Mercedes Sosa lo de «cambia, todo cambia». Hoy, día de los arcángeles, habrá muchos que llamándose Rafael contesten a las felicitaciones que ellos son de su antigua fecha del 24 de octubre. La Iglesia los movió del santoral tal como se lo encontraron al nacer, pero no están de acuerdo. Es lo mismo que las que llevan por nombre Lola, que no ceden ante traslados ni mudanzas a septiembre y se mantienen en sus trece de celebrar su santo el Viernes de Dolores. O los pepes que nos negamos a trabajar el 19 de marzo en recuerdo de aquel San José que fue festivo nacional y por tal seguimos teniéndolo. Esa gran fecha son ahora asuntos propios y en paz. Por cambiar que no quede. Hasta el Padre Nuestro de siempre nos convirtió «perdónanos nuestras deudas» por «perdona nuestras ofensas». Algún chistoso llegó a decir que fue un acuerdo entre los bancos y el Vaticano. ¡Feliz domingo!





