¡Buenos días! Como al mundo del cine, a mí se me ha ido Alain Delon. No digo en plural que se nos ha ido, porque yo no tengo que decidir las pérdidas de los demás, pero sé cuáles son las mías, incluso las de personajes del espectáculo que sumo emocionalmente a las de mis seres queridos a los que ya un día hube de decir el último adiós. Soy incapaz de un buen juicio sobre las interpretaciones que el actor dejó para la gran pantalla, pero sé que fue uno de los hombres más guapos del mundo, perteneciente a una época de iconos irrepetibles visto desde este tiempo tan diferente al suyo y más vacío de mitos y glamour que entonces. Gracias a la invitación de mi querido Jaime Molina, director general de Ancce, toqué una noche a la leyenda y compartí con Delon los maravillosos momentos sevillanos de una fiesta privada en la que bailó Sara Baras. Hasta siempre al gatopardo y al zorro. Descanse en paz.





2 Comments
Es de suponer que Alain Delon decidió dejarnos en esta vida (sus opiniones al respecto así lo insinúan). Y nos dejó su estimulante presencia en numerosas películas. ¡Gracias Alain por tu entrega hacia la fantasía de un público siempre expectante!
Estimado Claudio: realmente nadie nos deja con voluntariedad; decir que lo hacen, como en el caso de Alain Delon, no es más que usar una fórmula hecha y elegida generalmente para los fallecidos, nada más. Es lo mismo que decir que dejó de existir, que ha muerto o que exhaló su último aliento. Yo no sé si Alain Delon quiso o no dejarnos, pero desde mi admiración por el actor yo sí me he sentido lamentando su triste pérdida entre nosotros.