¡Buenos días! Supongo que les pillo a estas horas camino de sus baños, en piscinas o playas, cuando seguramente ya no van ni a leerme. Pero que me lean o no es lo de menos, porque lo importante para mí es desearles la felicidad, se sepa o no. Yo también sigo los ritmos naturales de cada mañana y hoy es la del sábado, cuando entre la luz y los besos me parece escuchar a Ana Belén: «Líame a la pata de la cama, no te quedes con las ganas de saber cuánto amor nos cabe de una sola vez…». Si uno escribe o canta ha de perseguir hacerlo de verdad, pues sin verdad no hay quien transmita nada sincero a los demás. Un artista sin verdad ya puede abandonar de inmediato sus empeños por llegarle a la gente. Salvo rarísimas excepciones, yo me entrego a estas líneas cuando me levanto cada día, Pretendo que se note que son escritas precisamente al levantarme, no antes, no ayer. Lo que digo hoy, hoy lo digo. ¡Feliz sábado!





