¡Buenos días para todos desde este cuarto jueves del año que en 2024 reluce más que el sol! Acaban de saludarla, en la tierra de sus amores, los cantos que alza el amor, recogiendo calladamente los secretos deseos que la hacen cómplice de todas las esperanzas. Un himno ha vuelto a encomendarle nuestros olvidos de hijos para que Ella, Madre de todos, nunca los tenga con nosotros. La Giralda la va proclamando en su salida temprana y agosteña, ora saliendo, ora por Placentines y Alemanes, acercándose a la antigua esquina de la Punta del Diamante y asomando a la larga Avenida engalanada por gallardetes inmaculistas. Se estrena la mañana que sabe a antiguas mañanas. Acudes con las nuevas compañías que trajo un tiempo nuevo, pero te sientes las manos cogidas por la niñez que te la trajo la primera vez con esta luz madrugadora de verano, de venir desde las playas y bajar andando desde los pueblos del Aljarafe. ¡Salve, Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla, salve en tu tierra, la de María Santísima!





