
Buenos días!!! Recuerdo siempre aquel domingo tan especial en el que Phil Trim vino a almorzar al chalet. Lo recuerdo tanto por Phil como por la Tata Aguilar. Dos mundos diferentes que yo iba a hacer coincidir entre dos grandes como ellos. Porque la Tata fue grande, grandísima. La Tata perteneció a un tiempo en el que el servicio doméstico acababa convirtiéndose, en casos como el suyo, en toda una institución dentro de la familia para la que trabajaban, hasta el punto de adoptar como sobrenombre los apellidos de esa familia; así la Tata de los Aguilar era, fue y será la Tata Aguilar, una seña de identidad más fuerte si cabe que ser la propia Encarnación Ortiz del Valle. Y Phil Trim era el oriundo de Trinidad que había triunfado en medio mundo siendo la voz cantante de color de los Pop Tops en su internacional «Mamy blue». A la Tata le ilusionaba tanto ver a un artista en persona, que hice entrar a Phil por la mismísima puerta de la cocina, donde ella nos preparaba en esos momentos una sabrosa comida de las suyas. Propicié así, y antes que con nadie, el encuentro de los dos, que fue muy afectuoso entre ambos, con la Tata pidiéndole fotos dedicadas. Feliz martes!!!





