¡Buenos días! A veces, supongo que la mayoría de esas veces, se queda interrumpido este breviario de apuntes de cada mañana. Me veo forzosamente obligado a hacerlo, o me alcanzaría hasta la madrugada y… ¿quién sabe si no empalmaría un día con el siguiente, cuando ni ustedes tendrían tanto tiempo para mí, ni yo para contarme entero? Así que de nuevo me atrevo con el riesgo de que no se me comprenda en estos escritos que parecieran ir entre corchetes de todo lo que supone vivir. En realidad, ¿hay algún ser humano que siempre se sienta comprendido? Existe una zona en la que hemos de saber decirnos las cosas en soledad, nos entiendan o no los demás. ¡Feliz lunes!





