¡Buenos días! Ayer dieron por muerto a quien no lo estaba, una confusión con el apellido Varela provocó el equívoco y que corrieran por todas partes y redes sociales las condolencias y lamentos por conocer la triste noticia que no lo era. Pero mientras se deshizo y no el entuerto, los pesares de mucha gente ya estaban servidos junto a iconos de tristeza y lágrimas. Debe ser toda una experiencia que te den por fallecido cuando aún estás vivito y coleando, sobre todo en un país inepto para hacer siquiera una llamada cuando se te puede felicitar por alguna dicha personal, pero raudo de virtudes y caridades en cuanto se sabe de alguna de tus desgracias. Se lleva mucho lo de cumplir dando el pésame, se llenan los tanatorios y las iglesias; pero apenas hay nadie para apresurarse con una enhorabuena llegando el momento del éxito ajeno. ¡Lo que descubriríamos con nuestra muerte estando vivos! ¡Feliz viernes!





