¡Buenos días! Felicidades a los Pedro y Pablo, para empezar. Y digo para empezar, porque entre una familia numerosísima como es a la que pertenezco, en la que gran parte de quienes la formamos hasta pasamos por el día en que nos presentarnos unos a otros para conocernos (aquel potaje Aguilar de 1980), también tuvimos a un tío Pedro… lo tenemos, porque jamás se borra de nuestra memoria, y aún siento al lado de mis pasos los suyos, cuando recuerdo el día en que subimos juntos hasta la cima del Teide. La verdad es que fue un ser humano de grandes escaladas, uno de esos corazones que logran hacerse con la cúspide de la bondad, uno de esos hombres de apariencia y guapura cinematográficas, que enmedio de las dificultades sabe contarte que la vida es bella. Estará por las alturas que ahora le quedan muy por encima de esa cumbre hermosa que en Tenerife es el Teide. ¡Feliz sábado a todos!





