¡Buenos días! Los deseo para todos y una vez más abriéndome paso cada mañana sorteando ese campo de minas en el que se ha convertido la actualidad de este peligroso planeta. Al escribir siempre me tienta la crispación, el debate, la indignación… Pero acabo pensando que tengo a mi lado lo más difícil de conseguir en la vida, mucho más difícil que el dinero o el éxito profesional, dónde va a parar: tengo a mi lado el amor verdadero. Ya escribí y canté para un disco «Lo más difícil de la vida». Y todo lo demás puede quedarse fuera, todo lo demás que parezca irremediable, todo lo que yo precisamente no soy quién para remediar en un mundo que ha cogido por un desfiladero peligroso. Naturalmente (porque ellos son así por naturaleza) no faltan mientras tanto esos que yo llamo «los de siempre», los que te dicen invariablemente que no pasa nada, que nunca pasa nada. Es un numeroso grupo inconcreto pero identificado, que ignora desde una tranquilidad irracional, imbécil y de factoría Disney que la historia está llena justo de cosas que pasaron. Y muy graves. Con todo, y como vivo salvado entre mi mujer y mis hijas, feliz domingo.





