
¡Buenos días! El calor de Sevilla se está haciendo sus primeras fotos del año. No hablo de ese calor que más o menos guarda las formas en meses nada propios de tener las temperaturas del cambio climático. Hablo de este calor que ya viene por derecho en la recta final de mayo, a punto de Corpus procesionando bajo los toldos. Esa foto es de hace dos tardes, por donde en un tiempo fue Chapina y ahora el puente del Cristo de la Expiración. ¡Cuarenta grados! Ahí los tenemos si el termómetro no se equivoca, está averiado o sufre un calentón de horas bajo el sol. En cualquier caso, los sevillanos bien sabemos que es un tráiler de lo que viene como una película de las de miedo en la que pasaremos incluso de esos cuarenta. Hasta los turistas han empezado a caminar con más lentitud de la que ya de por sí se camina cuando los viajes nos desaceleran del ritmo vertiginoso de los días laborables y recobramos, oh vacaciones, el lujo de pasear. Se está acercando el verano y ya mismo los sevillanos tendremos en el habla el mejor indicador de la que esté cayendo: porque no diremos «el calor que hace», sino «la caló que hace». ¡Feliz sábado!





