Buenos días!!! Mi primo Alfonso Aguilar es todo un experto en inciensos y aromas de Sevilla, un catador de exactos perfumes que te devuelven la memoria de íntimas emociones. Por si fuera poco, tiene en sus manos el poder de la rúbrica en oro escrita en encajes de bolillos por los mantos de las vírgenes sevillanas, como la Macarena o la Amargura. Hace ahora un año que nos regaló alhucema. Desde entonces, los dos inviernos que van están vestidos en casa con acogida de ropa de camilla, de copa y cisco, echándole firmillas a las mañanas recién estrenadas, cuando llega la hora temprana de los desayunos. La alhucema quemada me envía desde sus ascensos de humo blanco un olor antiguo de Sevilla venido de un ayer de infancia, de hogar de abuelos y ropa limpia de párvulo de los Maristas. En estos días ese olor impregna las habitaciones nuevas de la vida, en las que deja un calor de antaño de brasas que aún me calientan. Feliz lunes!!!





