Sus 42 puntos de actuación. Sus 93 visitas –que seguramente habrán sido muchas más- a las distintas áreas de trabajo en que dividió la metrópolis. El patearse, palmo a palmo, la urbe. El recoger en su particular saco todas las peticiones que se le hicieron en cada barrio, como si de un rey mago se tratara. El estar arropado en todo momento por quien maneja el destino de Andalucía…
Todo ello, ha supuesto que los que anhelamos una Sevilla más limpia, más segura y con las infraestructuras necesarias para poder competir dignamente con el resto de ciudades españolas y europeas nos sintamos hoy contentos y esperanzados. Contentos, porque ya era hora de que en la Plaza Nueva entrara aire fresco. Y esperanzados, porque ese aire sea capaz de remover el estancamiento en que se encuentra actualmente el municipio hispalense.
El logro de José Luis Sanz al conseguir la alcaldía de Híspalis, debería de llenar de satisfacción a los sevillanos en general. Por cuanto que estamos escribiendo sobre alguien que se ha “currao” este triunfo a base de bien, junto a todo su equipo, y que como él mismo dice: “Yo he venido a trabajar para todos y cada uno de los habitantes de esta hermosa ciudad”. Y remata un servidor añadiendo, conociendo su trayectoria, que así será.





