Como ya anunciamos en una columna anterior, Andalucía se encuentra en plena clave electoral y todo indica que las elecciones autonómicas están a la vuelta de la esquina. Por si alguien quiere desmentirme, resulta que este fin de semana, Mariano Rajoy visita Sevilla para reafirmar su apoyo a la presienta del PP de Sevilla Virginia Pérez Galindo, dando así por cerrada la pugna interna que se ha producido en el seno de los populares entre los partidarios de Zoido y de Javier Arenas. Por otro lado, Susana Díaz, está a punto de reunirse con su secretario general nacional Pedro Sánchez, quien después de su reciente visita a Granada, ha evidenciado su distanciamiento con la presidenta de la Junta. También desde el partido naranja, se encuentran en fase de inicio de primarias para ver si Juan Marín continúa como líder de la formación en Andalucía o si le sustituye Luis Salvador, el jefe de los naranjitos en Granada, que pretende acceder a dicha responsabilidad. Esta pugna entre ambos dirigentes, está generando una tensión interna y muchos enfados entre algunos representantes de las juntas locales, pero lo dejaremos para otro día, porque es algo que merece atención especial.
Quizás un hecho destacado de esta misma semana, sea la salida de pata de banco de la presidenta Díaz, al cambiar por sorpresa la composición del Consejo Consultivo de Andalucía, un órgano clave de obligada consulta para todas las leyes y normas del gobierno autonómico, expulsando a los miembros de la oposición del mismo y a quienes son más incómodos, para colocar a la ex consejera de presidencia y ex segunda del PSOE Mar Moreno, senadora hasta el nombramiento, que está salpicada por el caso de los ERE, dado que declaró como imputada en la pieza principal de este escándalo. También ha sido designado para este consejo Fernando Yélamos, que fue socio de un despacho de abogados del ex consejero de empleo Antonio Fernández, uno de los 22 ex altos cargos que están siendo juzgados en el caso de los ERE.
Por lo que me dicen desde sectores políticos de la capital andaluza, el resultado de este juicio puede ser determinante para la convocatoria electoral, teniendo en cuenta además que las encuestas actuales que vienen haciendo las formaciones políticas, no darían demasiados buenos resultados a los socialistas andaluces, quienes además del juicio, pueden enfrentarse a una primavera caliente por la acción de las plataformas civiles que reivindican una mejora del impuesto de sucesiones para las familias y también desde las plataformas que reivindican una mejora de la sanidad, ya que según nos han contado, van a unificar no solo criterios, sino acciones en la calle y estrategia, mediante la creación de una fundación de plataformas que empiece a actuar tanto en la calle como en los juzgados y en las instituciones europeas, en lo que consideran acciones abusivas de la Junta de Andalucía.
Como diría alguien, estamos ante la apariencia de una primavera política caliente en Andalucía, después de haber pasado un otoño fresco y un invierno sin pena ni gloria en el protagonismo de Andalucía, en el devenir de la política española.





