Cuando éramos pequeños recuerdo las noches de verano con olor a jazmín, a dama de noche y a albahaca, que además de hacer agradable las noches, nos protegían de los indeseables mosquitos. A mitad de julio ya están aquí los mosquitos, que hoy nada tiene que ver con aquellos, hoy vienen con más recorrido, con más mutaciones, con mezclas diversas (se alojan en las aves que migran cada año y que desde otros continentes traen enfermedades que hacía tiempo no se daban en Europa…) el caso es que antiguamente se fumigaba para que las larvas no proliferaran y punto. Ayer me enteré de que hoy en día no se puede fumigar, la nueva Ley de Bienestar Animal (con los nuevos Ecologistas a la cabeza) lo prohíbe. Así que, si está viendo esto desde las cercanías del Parque Nacional de Doñana, intente hacer acopio de mosquiteras tamaño industrial para protegerse se los mosquitos. Ahhhhh espero que esos nuevos, modernos y adelantados ecologistas no coman ni un solo langostino o similar bicho marino… uffffff NO SE PUEDE FUMIGAR… paren el mundo que yo me bajo.
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