Bueno, pues dentro de nada, todos geolocalizados por decreto y sin orden judicial mediante.
Se trata en principio (ya veremos) del novedoso modelo coreano, el cual, junto a otra serie de medidas, que incluían la realización masiva de tests por la calle entre la población asintomática, logró vencer a la epidemia.
Está por ver que aquí se vayan a hacer esos tests masivos, primero porque aún no están los reactivos en nuestras manos, aunque imagino que ya tienen garantías de que llegarán pronto; y segundo, más importante (y no hay que ser un lince), porque aquí la población está confinada y no por la calle para poder hacerle un test, que fue lo que ocurrió en Corea y permitió, además, que la economía no se viera afectada. Es decir, si no hay gente en la calle porque estamos confinados, ¿a quiénes pretenden hacerle el test además de a los que ya acuden a los hospitales porque presentan síntomas o sospecha?
Hay un problema fundamental en esto: la opinión de los especialistas es que ese modelo novedoso aplicado por Corea demostró ser muuuuy útil porque se hizo al comienzo de la epidemia, rompiendo así las primeras cadenas de contagio antes de que se extendieran, pero los expertos piensan que tal vez ya no es el momento (quizá se nos ha pasado el arroz) porque llevamos más de un mes de retraso…
Pero como ya no saben qué hacer (es posible que ya no se pueda hacer mucho de utilidad) y lo único que parece preocuparle al gobierno a estas alturas es el relato, pues al menos les servirá para aparentar que se han hecho muchas cosas e incluso, pasado el tiempo, dirán que ellos aplicaron el mismo modelo que en Corea. Lo que no dirán es que lo hicieron tarde y a destiempo y tampoco dirán que no aplicaron el plantel completo de medidas todas a la vez, sino a saltos y descoordinadas.
Cabe añadir que en el caso coreano, sólo Daegu sufrió confinamientos parciales y en eso consistía el uso de la geolocalización, pues al sectorizar los datos de los confinados en sus casas podían detectar si en una zona había un índice de contagiados alto para proceder a confinar a todo ese sector. En el resto de ciudades del país, todo permaneció en movimiento, aunque los coreanos, tan disciplinados por carácter, redujeron en general su movilidad en todas partes.
En cuanto a otros posibles usos alternativos de esos datos digitales, está por ver, aunque el decreto de ayer habla de que su uso será siempre “anonimizado” (sic), pero siempre hay quien sospecha que los pudieran usar incluso para futuras citas electorales…, si es que para entonces aún viven… o vivimos.
He dicho.





