
Dibujo de Beatriz Galiano
¡Buenos días! Estoy seguro de que seríamos menos de lo que somos sin el cine, saliéndome la cuenta de que por eso mismo fueron menos que nosotros aquellos habitantes de este planeta que no conocieron el invento. Mi infancia, sin ir más lejos (como la de millones de niños), no hubiera sido la misma sin Mary Poppins. Y no digamos la vida de Walt Disney. La famosa película acaba de cumplir 60 años, ya que fue en 1964 cuando vio la luz de la pantalla grande. Una obra maestra para miles de espectadores en todo el mundo y con todas las consideraciones y difíciles valores de Hollywood, que tanto la nominó y oscarizó. Un poco de lectura en Google con el nombre del film lo deja a uno enterado de todas sus excelencias. Asistí a su estreno en Sevilla en el cine Trajano, hasta donde se supo hacer llegar la famosa institutriz, ayudándose de su paraguas y el viento de aquellos lejanos días de vacaciones navideñas. Yo era un niño al que llevaron con sus primos. Salimos de allí fascinados. Nunca antes apagarse la luz había favorecido tanta imaginación ante nuestros ojos. Y en cuanto volvimos a pisar la calle, regresamos a casa sin parar de repetir supercalifragilísticoespialidoso. ¡Feliz miércoles!





